miércoles, 3 de marzo de 2010

EL HOMBRE PRESCINDIBLE







En la mitología griega Prometeo recupera el fuego robado a los hombres y, a consecuencia de ello, Zeus le castiga a que un águila le devore eternamente las entrañas. En una especie de genealogía de este mismo héroe mítico, en el siglo VIII a.d.C., Hesíodo habla de la "TECHNÉ" como una herramienta de perfección para salir del estado de naturaleza.
Siglos más tarde, la Ilustración también soñó con la liberación del ser humano a través de la fe en la razón.

Sin embargo, este largo y profundo sueño de la humanidad, está demostrando su verdadera naturaleza onírica: una mezcla de realidad, deseo y fantasía. Reflejo de esta circunstancia son numerosas las voces descontentas que, a lo largo del pasado siglo pasado y de éste, vienen interpretando los grandes acontecimientos históricos como los estertores de una modernidad que agoniza: el epílogo de la modernidad.

A partir de la Revolución Industrial, la máquina empieza a sustituir al hombre en las tareas que, un tiempo atrás, sus manos realizaban. La lógica y el éxito de este sistema reside en una ventaja muy simple de enunciar: una mayor productividad a un menor coste. Sin embargo, si una máquina es capaz de producir más eficientemente el hombre empieza a ser potencialmente prescindible.

Cuando los ínclitos defensores de la modernidad escuchan estos argumentos no dudan tacharlos como falacias: la máquina sustituye al hombre pero se necesitan otros hombres para construirlas y gestionarlas. La modernidad genera continuamente empleo ergo...

Los dos planteamientos anteriores son correctos; sin embargo, en mi opinión, el balance neto entre la pérdida de mano de obra y la creación de nuevos empleos es negativo. Esta es una realidad que la propia lógica y la permanente observación cotidiana de la realidad nos permite contemplar.


La Organización Internacional para la Estandarización (ISO) es el organismo principal encargado de promover el desarrollo de normas internacionales de fabricación, comercio y comunicación. Una certificación oficial (ISO) acredita la estandarización de los procesos mecánicos y/o humanos que mejoran aún más la productividad y la calidad del producto o servicio.
Dentro del ámbito de los procesos que desarrollan las personas en una organización, la homogeneización de su actividad permite que todas sus unidades sean perfectamente predecibles y sustituibles dentro del esquema organizacional en el que desarrollan su función, prescindiendose pues de cualquier elemento personalista que pueda contaminar la predicibilidad o el control: una suerte de hombre-máquina...

Ventajas e inconvenientes.


La eliminación de elementos propiamente humanos en el marco de una organización así como la progresiva sustitución del hombre por la máquina predispone al hombre a ser potencialmente prescindible para sí mismo.


Voy a terminar hoy con una cita del libro de E.Fromm "La crisis del psicoanálisis" que alude a esta cuestión.

"Quizá será mejor que preguntemos: ¿necesitamos producir defectos en el sistema "hombre" a fin de lograr un sistema eficiente de administración y de producción económica? ¿O necesitamos producir hombres enfermos a fin de tener una economía sana?
...
Creo que esa creciente conciencia de las consecuencias humanas de nuestro tipo de organización social, y de nuestra planificación carente de valores, puede constituir, en verdad, un factor crítico para la supervivencia de nuestra civilización."

Devolvamos parte del fuego a los dioses.

Otra forma de SER es posible.

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